Rush: cuando la Formula 1 era más que un deporte


La formula 1 es uno de los deportes mas conocidos en todo en mundo por la explosividad y rapidez de los coches que compiten pero también por la personalidad y arrojo de los conductores que, Premio tras Premio, se sientan en el monoplaza con un único objetivo: ser el mas rápido. No es un deporte que todo el mundo pueda llevar a cabo debido a la altas exigencias físicas y mentales que este requiere y solo unos pocos son capaces de llevar a cabo tales hazañas y hacerse un hueco en la historia del mundo del motor. Hoy toca hablar de dos pilotos que coparon las portadas de todos los periódicos durante los años 70. Una rivalidad histórica tanto por su destreza al volante como por sus marcadas personalidades.

Hablamos del piloto austriaco Niki Lauda y el británico James Hunt, dos de los mejores pilotos de la historia que comenzaron sus disputas en la Formula 3. Ambos, de familias acomodadas, decidieron rechazar una vida corriente (empresario en el caso de Niki y medico por parte de Hunt) y optar por el sueño de convertirse en pilotos de F1. Ambos lo consiguieron mediante una gran suma económica (Niki pidió un préstamo para comprar el puesto en un equipo y James fue patrocinado por su mecenas de entonces, Hesketh). Desde entonces y tras una serie de movimientos (Niki fichó por Ferrari y Hunt recaló en Mclaren) se constituyo la que hoy en día se conoce como una de las rivalidades mas aclamadas del mundo del deporte. La forma en la que los dos pilotos luchaban cada Gran Premio con el objetivo de quedar campeón era completamente inusual al resto de pilotos que completaban la parrilla. Por aquel entonces figuras históricas en esos tiempos como Clay Regazzoni o Fittipaldi quedaban eclipsadas por aquellos jóvenes. Tal fue la rivalidad que en el Gran Premio de Alemania en 1976, con el campeonato por decidir, Lauda sufrió un gravísimo accidente que le apartaría de las pistas durante solo 6 semanas para volver a luchar por el campeonato. Ese mismo año Lauda perdió el titulo ante Hunt por solo un punto, tras renunciar a salir a la pista en el Gran Premio de Japón debido a la intensa lluvia. Este seria el único campeonato de la F1 que ganaría James Hunt frente a los tres que ostenta Lauda. 

La personalidad de ambos fue una de las claves para hacer de esta rivalidad algo mas épico si cabe. Si en un coche nos encontramos a un Niki Lauda serio, asertivo, perfeccionista y responsable todos los días en los que competía, Hunt es todo lo contrario. El británico, que fue apodado el campeón de los playboys (en su mono portaba una pegatina que decía: Sexo, el desayuno de los campeones) solo pensaba en la fiesta una vez salía del monoplaza. Tanto es así que murió a los 45 años a causa de toda una vida de excesos. De esta forma, como el gato y el ratón, James Hunt y Niki Lauda formaron una rivalidad que ha precedido numerosos enfrentamientos en años posteriores (Lauda y Alain Prost, Schumacher y Hill..).

La pelicula, protagonizada por Chris Hemsworth (James Hunt) y Daniel Bruhl (Niki Lauda) es considerada como una de las mejores películas de carreras de la historia y no es para menos. Si bien es cierto que el guion es algo vacío, la pelicula sabe retratar muy bien la vida de ambos pilotos y la ambientación de los años 70 es perfecta.




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